Una vez que estéis en la garganta del Todra, podréis encontrar 3 lugares principales para vuestra estancia allí:

- Hotel Yasmine
- Hotel Roches
- Hotel Maison

Nosotros optamos por el hotel Roches, el cual nos salió por 15€ por día incluidos desayuno y cena. El hotel Yasmine suele ser unos 5€ más caro, aunque eso depende de la ocupación. Hay que estar mentalizado de que allí los hoteles no se parecen a los nuestros, y que la limpieza, higiene y lujos no están a la orden del día en Marruecos en general, y menos aún en el Todra. Aun así, en el hotel tuvimos un trato excelente con el personal, los cuales te hacen sentirte como en casa.

El hotel Maison es el más económico de los tres, así que si no tenéis muchos escrúpulos y os da igual el sitio, este es el vuestro.

A la izquierda el Hotel Yasmine y a la derecha el Hotel Roches (el que cogimos nosotros)

Sea cual sea el hotel por el que opteis, no os preocupeis por los robos del material, etc. Tened en cuenta que ellos viven principalmente del turismo y continuamente os tratarán de agradar y hacer vuestra estancia lo más agradable posible.


A estos hoteles suelen acercarse guías para ofrecer excursiones, rutas e incluso escalada.
Nosotros hicimos migas con un guía que decía ser uno de los principales equipadores de la zona, llamado Hassan. Él mismo había confeccionado un croquis de la garganta que ofrecían ojear en casi todas partes. La verdad que el croquis es muy inexacto y está hecho a mano, pero no hay mucho para elegir allí. Os aconsejo que echéis un ojo al apartado de escalada de este artículo para que os sirva algo de guía.

En el vídeo se ve el ambiente que se palpa allí con el personal. El que se arranca de nosotros a cantar es Salvi (¡como no!), y el famoso Hassan es quien le acompaña. Como veis no es la imagen típica de un hotel y sus empleados; allí lo mismo estás comiendo y se sientan contigo, que les da por cantar o contarte historias de su vida.

Esa noche lo pasamos genial.


En lo que concierne a la alimentación, como bien sabréis no debéis de beber el agua corriente de allí, por muy buena que sea o buen aspecto que aparente ya que al no estar acostumbrados su composición podría descomponeros el estómago. En la zona del Todra y alrededores viven principalmente del turismo y de la agricultura, por lo que podréis apreciar que las verduras, hortalizas, etc son de una exquisita calidad. El pan que ponen en todo Marruecos es una especie de pan de pita muy grande que te ponen en casi todos los bares sin pedirlo, acompañándolos de varias salsas para mojar. Los platos estrellas de allí son el cus-cus y el tallín, sin menospreciar una sopa muy conocida que no recuerdo el nombre y la famosa pastela (un dulce a base de hojaldre, pollo y canela). El té de allí es una maravilla y os lo ofrecerán en todos los sitios que paréis. Que no es extrañe que cualquiera de la calle os invite a tomar té en su casa, o incluso a comer con su familia. La hospitalidad de los berbere es algo que choca mucho con nuestra mentalidad occidental. Os encontrareis parajes a fotografiar que son dignos de cualquier documental, pero os aconsejo que no fotografiéis a las mujeres de allí ya que no les gusta generalmente.


Por último mencionar el tema del regateo. Yo personalmente odio esto, pero allí no tienes otra opción, ya que por defecto te dicen el doble del valor de lo que quieras comprar. Y que sepáis que en los puestecillos del Todra, por mucho que os digan, no hay nada de plata. Podéis llevaros mochilas, zapatos, bolsos, etc que no queráis, ya que allí seguro que podéis hace un trueque muy beneficioso para ustedes.


La garganta... La foto que no debeis hacer... El mercadillo...